Es una antigua exhortación en el mundo árabe el “Nunca pronunciar una frase que hable del futuro, inmediato o lejano, seguro o incierto, sin incluir la palabra Inshallah (que lo quiera Di-s); pues esto proporcionará su bendición”.
Es una antigua exhortación en el mundo árabe el “Nunca pronunciar una frase que hable del futuro, inmediato o lejano, seguro o incierto, sin incluir la palabra Inshallah (que lo quiera Di-s); pues esto proporcionará su bendición”.
Ningún otro ser viviente es tan cruel consigo mismo como el hombre, quien en forma continua se exige ser lo que no es y se castiga con crueldad por no serlo.