Ludículus

ACERO AL CARBÓN OXIDADO 320 x 400 x 90 cm 2006

La banca de Moisés Cohen Cohen no se impone, al contrario, invita con un amplio movimiento de la mano. “¿Gustas sentarte?” pregunta con una líquida gracia. Y sí, la respuesta es inmediata y el gusto es grande porque los paseantes no solo se sientan sino que toman a la banca entre sus brazos, la acunan, la acarician, la poseen, se acuestan a leer poesía o sim- plemente cierran los ojos. Si, su movimiento es de hierro, todas sus ondulaciones y sus curvas tienen la sabiduría de lo bien templado y por eso mismo provocan dulces sueños…”

Elena Poniatowska
Premio Miguel de Cervantes

Otras Obras

Munch como pretexto

Ningún otro ser viviente es tan cruel consigo mismo como el hombre, quien en forma continua se exige ser lo que no es y se castiga con crueldad por no serlo.